De seguro no soy la única persona
en tomar la decisión de obtener una profesión a los 32 años. Pero lo que si
estoy seguro es de saber que el esfuerzo que me tomó hacerlo, fue muy difícil acostumbrar
mi mente y mi memoria a saber retener información, peor aún leer todo un libro.
A los 18 años nunca tuve la oportunidad de estudiar la carrera que siempre he
soñado, ya que en esos tiempos la economía no era la ideal y fue necesario obtener
un empleo y pasar gran parte de mi vida trabajando para mi familia. Recién a
los 29 años cuando ya tenía los medios para pagarme una universidad no lo pensé
dos veces y aquí me tienen casi cuatro
meses para egresar.
Tal vez no sea un modelo ideal a
seguir, pero la idea de este escrito es para aquellas personas que como yo no
tuvimos los medios para seguir estudiando después del obtener el bachillerato,
no se queden de manos cruzadas, el sacrificio es muy grande no voy a mentir,
pero realmente te llena de satisfacción. Habrán día en los cuales casi no
duermas nada, también los días se te harán muy cortos que terminaras pidiendo
tiempos extras y es ahí cuando sabrás valorar tú tiempo.
Tengan presente que la educación no
es un tren que pasa una sóla vez en la vida a los 18 años, sino más bien un
taxi que se puede tomar en cualquier momento.
Siempre hay tiempo para empezar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario