martes, 28 de agosto de 2012

Nunca es tarde para empezar


De seguro no soy la única persona en tomar la decisión de obtener una profesión a los 32 años. Pero lo que si estoy seguro es de saber que el esfuerzo que me tomó hacerlo, fue muy difícil acostumbrar mi mente y mi memoria a saber retener información, peor aún leer todo un libro. A los 18 años nunca tuve la oportunidad de estudiar la carrera que siempre he soñado, ya que en esos tiempos la economía no era la ideal y fue necesario obtener un empleo y pasar gran parte de mi vida trabajando para mi familia. Recién a los 29 años cuando ya tenía los medios para pagarme una universidad no lo pensé  dos veces y aquí me tienen casi cuatro meses para egresar.
Tal vez no sea un modelo ideal a seguir, pero la idea de este escrito es para aquellas personas que como yo no tuvimos los medios para seguir estudiando después del obtener el bachillerato, no se queden de manos cruzadas, el sacrificio es muy grande no voy a mentir, pero realmente te llena de satisfacción. Habrán día en los cuales casi no duermas nada, también los días se te harán muy cortos que terminaras pidiendo tiempos extras y es ahí cuando sabrás valorar tú tiempo.
Tengan presente que la educación no es un tren que pasa una sóla vez en la vida a los 18 años, sino más bien un taxi que se puede tomar en cualquier momento.
Siempre hay tiempo para empezar...

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